domingo, 28 de junio de 2009

Sólamente para recordarlo..

Se sienta el Amor en el cráneo de la Humanidad,

Y sobre tal solio el profano,

Con risa procaz,Sopla alegremente redondas burbujas,

Que en el aire suben,

Como para juntarse a los mundos

Al fondo del Éter.

El globo luminoso y frágil

En un amplio vuelo,

Revienta y escupe su alma pequeña

Como un áureo sueño.

Y oigo al cráneo, a cada burbuja,

Rogar y gemir:-«Este fuego feroz y ridículo,

¿Cuándo acabará?

Pues lo que tu boca cruel

Esparce en el aire,

Monstruo asesino, es mi cerebro,

¡Mi sangre y mi carne!»

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